lunes, 2 de mayo de 2011

capitulo 1



Un barco está navegando por el mediterráneo. En él Enrique de Catonia, el príncipe heredero de ese país y también uno de los hombres más guapos del reino. Además del más seductor y apasionado. El guapísimo príncipe no viaja solo. Una joven de unos 18 años está con él. La pareja no ahorra muestras de cariño, de abrazos, de besos. Enrique disfruta del momento, lejos de las obligaciones palaciegas. Los dos jóvenes no hablan mucho, ninguno de los dos quiere nada serio. Sólo disfrutan del momento. Enrique y la chica se meten en el camarote y hacen furiosamente el amor...







Con la misma pasión, otro joven muy atractivo, Guillermo de Catonia, acaba de acostarse con una chica más o menos de su edad. Los dos están muy satisfechos. Ella se levanta y se empieza a vestir.
--No te vayas aún, Elena --jadea él.
--no puedo... tengo una cita... Con tu madre...
Al guapo príncipe se le desencaja el rostro:
--¿¿¡cómo?¡ ¡¡estás loca¡¡Mi madre no debe saber nada de esto... No quiero que nadie sepa que nos acostamos juntos y mucho menos Rósula.
Elena se le ríe:
--debes disimular mejor... se te nota lo enamorado que estás de Rósula pero ya te la puedes sacar de la cabeza... ella nunca va a ser para ti, no la tendrás ni en la cama como a mi... Ella tiene muy claro que aspira a ser reina, sólo se casará con el heredero...
Guillermo por ese motivo siente celos y resentimiento hacia su primo.
--Yo soy el tercero en la sucesión al trono, igualmente puede pasar algo... La historia no está escrita...
Guillermo queda en la cama desnudo, Elena le tira la ropa:
--soñar es lo único que es queda a los perdedores...
Guillermo se levanta y abraza con fuerza a la joven:
--¡en la cama no te parezco un perdedor¡¡
Se besan apasionadamente y luego él la suelta:
--para qué quieres ir a ver a mi madre?¡
Con ironía Elena dice:
--yo te estrené, nos hemos acostado juntos miles de veces... le voy a decir que te tienes que casar conmigo...
Guillermo no se da cuenta que la joven no habla en serio y se enfurece:
--¿¿¡cómo piensas que me voy a casar contigo?¡¡¡Nadie lo permitiría¡¡¿o crees que yo no sé que durante muchos años fuiste la amante de mi tío, el rey...?
Elena lo mira divertida y dice para sí:
--y si supieras que también me acosté con tu difunto padre...
Elena ríe. Guillermo está molesto.
--tranquilo, que era broma... Yo no aspiro a casarme y menos contigo... si me tuviera que emparentar con tu familia tendría que ser por tu primo o con nadie... puestos a soñar...
Molesto por las palabras de la chica el príncipe se levanta y se empieza a vestir.
--si vas al palacio... ¿me llevas?
Guillermo no dice nada pero con la mirada quiere decir que no...


Guillermo no va directo a su residencia, va al Palacio Real, en dónde vive Rósula. La joven princesa lo mira con indiferencia. Guillermo suspira enamorado. Trata de conquistarla cómo si de dos jóvenes cualquiera se trataran.
--¿cuándo será el día que me aceptes ir a tomar algo?
--Nunca, la prometida del príncipe heredero no puede salir con otro hombre...
A Guillermo le atormentan los celos:
--¡¡Vale que mis tíos se quieran engañar pero ¿¿tú?¡¡¡Enrique no te da ni la hora, no está interesado en casarse contigo¡¡
--¡¡Enrique se casará conmigo... los reyes nunca van a permitir que se case con otra mujer¡¡
--Enrique si quisiera podría elegir otra princesa, ¡Enrique nunca se va a casar por obligación¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
--¡¡eso ya lo veremos¡¡
La joven se iba a ir pero él la agarra del brazo.
--¡¡no pierdas tu tiempo en vano... más te vale casarte conmigo¡¡yo podría haber sido el heredero... mi madre es la primogénita¡¡
--si pero afortunadamente el rey es el varón y así yo me puedo casar con Enrique que es el más guapo...
Dolido y atormentado por los celos, Guillermo dice:
--¡¡Enrique sólo piensa en divertirse con cualquier ramera¡¡no se va a casar contigo, nunca¡¡
Rósula lo bofetea y dice:
--¡¡eso ya lo veremos¡¡
La princesa se va y el chico se queda triste.

Mientras en el sur de España, un guapo treintañero despierta a su chica, más joven que él, que duerme en una cama de matrimonio.
--Pippa --le dice.
Pippa despierta de mala gana. Mira el reloj.
--Aurelio ¿porque me despiertas? aún no tengo que ir a la universidad...
Aurelio se siente en la cama y la abraza, con sus besos la despierta:
--mi amor, es que no estamos nunca juntos... con eso que tienes los exámenes finales a la vuelta de la esquina y no quiero ni pensar lo que será el año que viene en tu último curso...
Pippa no tiene ganas de levantarse:
--he trabajado toda la noche... estoy cansada...
Él la acaricia mucho:
--mi amor, no me gusta que tengas que trabajar en ese bar por las noches... Yo te puedo mantener...
--No me gusta que me mantengan, además trabaja para pagar mis estudios... bastante pagas tú...
--A mi me encantaría que te dedicaras solo a mi... ya sabes que me muero por tener un hijo, con mi sueldo nos alcanza... ¿porque no me das ese hijo que tanto deseo?
--como crees...? y este no es el momento de hablar de estas cosas...
--Hace ocho años que estamos juntos... no has conocido otro hombre... Yo soy el hombre de tu vida... ¿es que no me amas?
Pippa se acaba despertando:
--claro que te amo... pero quiero trabajar, tener mi carrera...
--¿y los hijos?
--eso llegará más tarde...
--¿cuánto más tarde? ya hace 2 años que estamos viviendo juntos...
Pippa se entristece:
--si, desde que se murió mi abuelita... Ella fue mi padre y mi madre... No sé que hubiera sido de mi de no tenerla a ella cuando ese terrible accidente me quitó a mis padres...
Él la mira con ternura:
--no pienses en esas cosas mi amor...
Pippa le acaricia las mejillas:
--y luego si no hubiera sido por tu... me hubiera quedado en la calle...
Él la besa, la mira con cariño:
--tú sabes que mi sueño era vivir contigo... uno de mis sueños... el otro es tener un hijo tuyo... ¿porque esperar más? ¿es que tienes dudas de mi?
--no... yo sé que tú eres el hombre de mi vida... en ningún otro lugar hay un hombre al que yo pueda amar... pero no... yo estoy bien así...
Para acabar con la conversación Pippa seduce a su novio y acaban haciendo el amor.

Guillermo llega a su casa. Su madre, la Princesa Obdulia está sola leyendo. Recibe a su hijo como si nada. Él está enojado.
--¿te pasa algo, hijo?
Guillermo va directo:
--¡¡para que ha venido a verte Elena ¡¡
Obdulia se sorprende:
--¿¿como sabes tú eso?¿¿¡es que tú también te acuestas con esa prostituta¡¡?
Su cara lo delata y Obdulia se enfurece:
--¡¡no te acerques a esa... no es la esposa que mereces... además tengo otros planes con ella¡¡
--Yo sólo me divierto con Elena ... yo amo a Rósula...
--¡¡perfecto... entonces tienes que ayudarme a que Enrique no sea el rey...¡¡ Elena nos puede ayudar, le he pagado una fuerte cantidad de dinero para que enamore a Enrique que lo vuelva tan loco que él quiera casarse con ella...
--¡¡todos saben que fue amante de mi tío¡¡¡no lo van a permitir¡¡
--de eso se trata... que Enrique abdique...
Obdulia sonríe con maldad, su hijo está sorprendido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario