lunes, 2 de mayo de 2011

capitulo 2


Guillermo sigue hablando con su madre de su plan para sacar a Enrique de en medio.
--¡¡mama es muy cruel jugar con los sentimientos de Enrique¡¡¿¿que se supone que va a pasar después?¿ella lo va a dejar?
--eso ya es cosa de ellos.
Guillermo no quiere hacer daño a Enrique, no es tan ambicioso como su madre. Pero la princesa sabe cómo tenerlo de su lado:
--¿¿¿¡quieres que Rósula se case con él?¡¡
Atormentado por los celos, Guillermo dice:
--¡¡No. No voy a permitir que la mujer que yo amo se case con un hombre que no la corresponde¡¡Ella se merece a alguien que como yo que la ame¡¡
--Rósula no se atreverá a enfrentar a mi hermano y se acabará casando con quien quiera el rey pero si tú eres el heredero…
--¿y Emilio?¿no has pensando en él?
Obdulia ríe como una loca.
--No sé que dije que fuera tan gracioso.
--¡¡pues si hijo, parece mentira que me preguntes tú eso¡¡tú sabes que Emilio no es un rival y menos para ti¡¡
Guillermo se siente incómodo.
--no quiero hablar de eso.
--Los sentimientos de ese depravado van perfecto para nuestros planes.
--¿y qué le vas a hacer a él? No le hagas daño.
--Yo conozco a Emilio y sé que sólo con que tú se lo pidas tú serás el heredero.
--¿Insinúas que Emilio va a renunciar porque yo sé lo pida?
--De eso estoy segura.
--Pero si apenas hablamos. Tú sabes que es muy raro y no me gusta cómo me mira.
--bueno, de ti depende que él te siga teniendo el mismo cariño pero de momento eso no es lo que importa. Tenemos que sacar a Enrique de nuestro camino. Yo debía ser la Reina y no ésa.
--es la esposa del rey y ha resultado buena reina.
Obdulia siente un gran odio hacia su cuñada:
--¡¡si ésa no hubiera aparecido almenos yo tendría cierto poder pero en maldita hora esa apareció de la nada¡¡
--tanto como de la nada.
--¡¡Nada se sabe de su pasado. Es cómo si no existiera pero claro como el imbécil de mi hermano ya la presentó como su prometida pues nadie se atrevió a protestar.
--a ti no te consta nada.
--sólo sé que todos tenemos un pasado y si el de esa mujer está borrado no será por nada bueno. Salió de ves a saber dónde para meterse por los ojos a mi hermano que a pesar del escándalo por lo reciente de su viudez se casó.

Enrique sale del camarote envuelto en una toalla. Su chica va a tomar el sol. Él actúa con normalidad a pesar que sabe que casi siempre tiene prensa haciéndole fotos. En algún momento los indiscretos paparazis captan unas imágenes del guapisimo príncipe con la toalla abierta para colocársela bien. Pronto todas las revistas se llenan de las fotos del príncipe heredero de nuevo desnudo y con un nuevo "amor".

Furiosa la joven Rósula lleva un ejemplar de esas revistas a su primo, El Rey, que se encuentra con su esposa, La Reina.
--¡¡¿que es esta basura? me dijiste que yo sería la futura reina de Catonia. ¿¿por qué permites que Enrique me siga humillando??¡¡¡
Wenceslao confía en la educación que le ha dado a su hijo y dice:
--Enrique hará lo que debe hacer y se casará con la mujer que yo decida tal y como hicieron mis padres conmigo. Para la madre de mis hijos yo no decidí y mi hijo tampoco lo hará. Tú serás la reina.
Rósula se queda más tranquila. Al lado del rey esta su esposa, Raquel. Con mirada de maldad que su esposo no ve, la mujer dice para sí:
--yo seré la reina eterna. Mientras yo pueda impedir Catonia no tendrá otra reina. No estoy aguantando a ese imbécil porque sí¡¡
Raquel habla con su esposo Wenceslao una vez la princesa Rósula los ha dejado solos.
--¡¡debes poner un hasta aquí a tu hijo¡¡él es el heredero de la corona y no se puede comportar como si fuera el hijo de cualquier vecino¡¡
El trato entre los reyes es frío.
--¡¡no te metas en las cosas con mis hijos, no son tu problema¡¡
Raquel se sorprende porque su esposo nunca la había tratado de esa manera.
--¡¡Soy la Reina. Tengo derecho a preocuparme por la imagen que da el heredero y es que tu hijo está más preocupado en ir con cuanta mujerzuela se le cruce en el camino que en estudiar o prepararse para ser un buen rey¡¡
--Enrique es joven, tiene derecho a divertirse.
--¡¡él es ante todo el príncipe y debe cumplir como tal¡¡
--¡¡ya te dije que no quiero que te metas en la vida de mi hijo¡¡
Se hace la víctima:
--Yo los he criado desde niños, tanto a él como a Emilito. Los adoro a los dos. No me puedes hacer esto.
Wenceslao es duro con ella y Raquel se da cuenta que algo está cambiando.
--Mis hijos ya son adultos y son mis hijos. No te metas con ellos.
Con falso llanto la mujer dice:
--¿me castigas porque no te pude dar un hijo? Yo sí quería pero no llegó.
Wenceslao la mira con indiferencia y se va. El rostro de Raquel se llena de odio. Golpea la pared con rabia.
--¡¡maldito sea¡¡¿¿que se ha creído esto como para tratarme así¡¡¡? ¡¡yo no lo he estado aguantando durante todos estos años¡¡
Luego se golpea el vientre con frustración:
--¡¡¿¿porqué no te pudiste embarazar?¡¡¡que rabia¡¡¡¡por culpa de no ser una mujer completa ahora te dan de lado. Si tú hubieras dado un hijo al rey, ahora sería todo un hombre y hasta incluso podría hacer algo para que fuera el heredero¡¡si yo hubiera tenido un hijo no me harían de lado¡¡¡y aún suerte que el imbécil no se enteró porque sino capaz y me deja sin boda pero ya es tarde ¡¡¡yo soy La Reina y tienen que contar conmigo para todo¡¡
El rostro de la reina se llena de odio.

Por otro lado, como todos los días, el príncipe Emilio como si fuera a dar un paseo a cualquier sitio se acerca a la residencia de su primo y su tía. Conoce un lugar que sin llegar a entrar puede ver a su primo mientras corre sin ser visto. Guillermo no tarda en aparecer. Emilio lo mira y suspira enamorado. Aún hace calor y Guillermo va sin camisa y Emilio se excita mucho viendo el pecho desnudo de Guillermo. Emilio cree que su amor por su primo es un secreto pero Guillermo sabe perfectamente que Emilio está ahí. No dice nada pero lo mira de reojo.
--ahí está otra vez ese depravado.
Piensa en las palabras de su madre pidiendo que sea amable con él.
--¡¡no puedo, no puedo¡¡no puedo alimentar sus ilusiones¡¡
Guillermo sigue corriendo, el corazón de Emilio late con fuerza.
--¡¡no seas tonto. Habla con él. Ahora tienes la excusa perfecta¡¡
Emilio está cerca de la entrada de servicio y pasa por ahí porque no quiere dar tiempo a Guillermo a vestirse. El hijo de Obdulia se sorprende a encontrar a su primo frente a frente. Aunque pretende disimular lo que siente salta a la vista que a Emilio le atrae mucho, mucho su primo. Lo devora con los ojos. Su respiración es entrecortada, parece que el corazón de le va a escapar por la garganta. A Guillermo no le gusta estar cerca de su primo, no le gusta como lo mira. Lo trata bien por educación, porqué no lo quiere lastimar.
--¿y ahora tú?¿de dónde sales?
Emilio está muy nervioso. Parece que le va a dar un infarto y es que a pesar que son primos y le gusta mucho nunca ha hablado con su primo porque ante él no le salen las palabras. Balbucea, tartamudea pero logra decir:
--me tienes que hacer un favor.
--bueno, si puedo --dice Guillermo incómodo.
--es que mi padre quiere que mañana en la noche lo acompañe a un acto oficial, Enrique no quiere interrumpir sus vacaciones y yo nunca he ido a un sitio de esos ¡¡no me gusta y no quiero ir¡¡
--pues dile al tío que no vas. Puede ir la reina si no quiere ir solo.
--Esa mujer va con él y también Rósula.
El corazón del guapo Guillermo late con fuerza.
--¿Va Rósula?
--se suponía que iba a ir Enrique pero finalmente no va a ir y Rósula no quiere faltar y por eso mi padre quiere que yo vaya, dice que no la puede dejar sola¡¡¡¡¿no me puedes hacer el favor de ir tú?
Guillermo suspira enamorado:
--¿quieres que vaya yo de pareja con Rósula en vez de tu hermano?
--yo sé que a ti estas cosas sí te gustan, pero eso pensé que tal vez… --dice con timidez Emilio.
Guillermo no le da tiempo a decir nada más:
--si claro.. yo hablo con mi tío. Yo iré por ti.
--Gracias.
Guillermo sonríe y esa sonrisa vuelve loco a Emilio. Muy contento y sin pensar, Guillermo da un golpe en el hombre a Emilio muy fraternalmente y Emilio se estremece.

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