miércoles, 25 de mayo de 2011

capitulo 43


Enrique duerme aún en brazos de Pippa. Lo despierta el sonido del teléfono. Lo agarra medio dormido. La voz de Rósula llorando lo despierta.
--¿¿que pasó?
Con un hilo de voz, Rósula dice:
--tu hermano ha muerto.
Y a Enrique se le hiela la sangre.

Emilio es velado como corresponde en el Palacio Real. El pueblo está con él. Guillermo siente mucha culpa y no se atreve a estar presente. De pronto los gritos de dolor de Enrique le hielan la sangre:
--¡¡hijo de puta¡¡cabrón¡
Enrique va hacia él como un loco. Guillermo se levanta, lo mira y parece un alma en pena. Aún así Enrique lo golpea. Guillermo cae al piso. Rósula defiende a su esposo:
--¡¡Guillermo está sufriendo¡
Enrique agarra del cuello a su primo:
--¡¡tú has matado a mi hermano. Deberías estar muerto¡¿¿porque no estás en su lugar?¿¡porque?¡¡
Roto de dolor y muy abatido, Guillermo le dice:
--yo quisiera estar muerto.
Guillermo suelta a su primo que cae al piso llorando de dolor. Enrique vencido cae al piso y llora con él. Los dos primos acaban abrazados compartiendo su dolor.






El funeral de Emilio es de estado, Enrique y Guillermo al lado de Rósula van detrás del féretro. Los dos primos están juntos y aunque su dolor es muy grande aguantan el tipo. Después Enrique abandona Catonia decidido a no volver. Mientras ve desaparecer bajo sus pies la tierra que lo vio nacer piensa con culpa su hermano. Pone su mano en los cristales y llora:
--perdóname, hermano.
Siente que si él no se hubiera ido lo habría salvado.

Al llegar a su casa necesitando el consuelo de Pippa , ésta no está. Por los vecinos se entera que se puso de parto. Va al hospital.
--¿¡dónde está mi mujer?¡
Pero nadie le hace caso.
--¡¡quiero estar con ella¡
Su esposo la está acompañando. Aurelio sale del quirófano. Emocionado. Enrique se traga su orgullo y dice:
--¿¿cómo está Pippa y el niño?
Aurelio se muestra orgulloso:
--¡no tienes nada que hacer solo es su amante¡
--Soy su pareja.
--Y yo soy su esposo.
--¡¡solo en papeles¡
--¡soy el padre de su hijo, no sabes que emoción el verlo nacer¡
Enrique está atormentado por los celos.
--¿¿dónde está?¡quiero verla?
--¡¡tú no tienes nacer que hacer aquí¡
La enfermera se acerca a los dos hombres:
--la paciente ya está en el cuarto. El esposo puede pasar.
Y los dos hombres quieren pasar, los dos hombres se miran con rabia.
--¿quien es el esposo?
--¡¡yo¡¡ --dicen ambos.
--El señor Enrique. Ella preguntó por él.

Enrique le da un empujón a su rival y entra en el cuarto. Se emociona al ver a Pippa con esa bebita en brazos aunque le duele que no sea su hija. Pippa sonríe:
--ven, mi amor. Ven a conocer a mi hija Emilia.
Los ojos de Enrique se le llenan de lágrimas:
--¿Emilia?
--sí. En honor a tu hermano.
--gracias, gracias.
Llorando Enrique da un beso en la frente a la pequeña:
--yo te voy a querer mucho. Como si fuera tu papá.
Pippa esta conmovida.
--la quieres agarrar en brazos?
--si.
Enrique mira a esa pequeña que le pone en brazos con emoción. Aurelio los interrumpe:
--¡¡el primero en tomar a la niña debo ser yo que soy el padre¡
Enrique toma en brazos a la pequeña y la protege de ese hombre que la quiere agarrar a la fuerza.
--Aurelio nadie te va a quitar el derecho de estar con tu hija, pero es una hija que tú me obligaste a tener así que aceptas tus culpas. Aunque tú seas su padre será Enrique el que está más tiempo con ella.
--pero llevará mi apellido.
Con suavidad es Enrique el que pone a la bebita en brazos de su papá:
--pero yo viviré con ella y no podrás impedir que la quiere y que ella me quiera a mí.
Pippa extiende su mano que Enrique toma. A Aurelio le duele el amor con el que se miran.
--tú eres el padre de Emilia, tendrás tus derechos de visita pero no implica que yo ya no sea tu pareja. aunque no te quieras divorciar de mí, Enrique es mi hombre, mi pareja.
Muy dolido y sabiendo que ha perdido, Aurelio dice:
--en cuento reconozcamos a la niña yo firmo el divorcio.
Enrique y Pippa no pueden evitar besarse felices.

Mientras, en el palacio real de Catonia, Guillermo no hace más que beber. Ya está totalmente borracho. Y Rósula trata de que no bebe pero Guillermo no hace más que beber y llorar:
--donde esté Emilio estaría feliz sabiendo que te dio la mejor prueba de su amor pero tú tienes que estar bien.
Guillermo la mira como un animal en celo. Tiene mucha rabia dentro de él y la besa y hacen furiosamente el amor. Y ella es feliz en sus brazos segura que al fin será feliz. Guillermo se despierta con un terrible dolor de cabeza. Se impacta al ver a Rósula dormida a su lado. Siente culpa al recordar que hicieron el amor. Siente culpa por Emilio y además no soporta pensar que Rósula se le entregó sin amor, por conveniencia. La despierta de muy malos modos.
--¿qué te pasa?
Guillermo está como loco.
--¡te aprovechaste de mi como una vulgar prostituta¡
--¿¿de qué hablas?¡
--¡¡que eres una zorra. Te aprovechaste de mi borrachera, de mi dolor para meterme en tu cama¡
Rósula se levanta desesperada. Abraza por la espalda a su esposo que se está vistiendo.
--¡¡yo te amo¡
--¡mientes¡¡mentirosa¡ ¡la próxima vez que te inventas algo para meterme en tu cama te echo de mi casa¡¡¡yo no quiero una puta, te lo he dicho mil veces¡
Guillermo sale furioso y Rósula se queda llorando. Guillermo se encierra en su cuarto. Cae al piso llorando:
--¡¡se me regaló. Se me regaló¡¡ ¡¡y no me ama. Es una perdida¡
Y el uno no imagina el gran dolor que está sintiendo el otro. Ambos sienten que algo los desgarra por dentro porque se aman pero no son felices juntos.








3 meses después. Enrique y Pippa los dos vestidos de blanco, con las manos tomadas y muy enamorados contraen matrimonio en ese mismo barco, en ese mismo mar que vio nacer su amor. Los casa un juez en presencia de dos testigos. Cuando ya son marido y mujer Pippa y Enrique se besan llorando.
--ahora sí nadie nos separará --dice él.
Ella lo acaricia:
--es un sueño.
--Un sueño eterno.
Y se sonríen y se besan apasionadamente. Luego la pareja sola emprende en ese mismo yate su luna de mil. Mientras la pequeña Emilia se ha quedado con papá. Aurelio la lleva a un parque. Ahí coincide con Majú que lleva a su bebita Julia. Los dos se miran, se gusta, congenian al instante. Empiezan a hablar como si se conocieran de toda la vida. El uno no sabe quién es el otro.

En Catonia, Guillermo llega a la consulta de un doctor.
--usted me quería ver. ¿¿¡es que le pasa algo a mi esposa?¡
--No se asuste que no es nada grave pero es que yo la veo muy alterada y en su estado.
--su estado. ¿no entiendo?
El médico lo mira sorprendido:
--su embarazo?
Guillermo mira al médico con el rostro desencajado por la sorpresa:
--¿¿¡cómo?¡ Rósula está embarazada?
--¿cómo? No sabía. Si de 3 meses. El pueblo recibirá con tanta alegría esa noticia.




y Guillermo llora pensando en la noche del entierro de Emilio. Llega al palacio ansioso. Trae unas rosas para su esposa:
--¿y esto?
--No te puedo traer rosas?
Rósula no entiende porqué de repente Guillermo es tan cariñoso con ella:
--¿me vas a ofender después?
--Yo siempre te amé --dice con dulzura.
--Pues no parece.
--porque no me lo dijiste? Ya sé que estás embarazada.
--no me quieres. No tienes que hacerte el bueno por mi hijo. Yo sé que no lo quieres.
Rósula se iba a ir pero Guillermo la agarra del brazo:
--ahora no seas tú la boba. Ya hemos perdido mucho tiempo. Perdóname, perdóname por ser tan tonto. Te haré feliz.
Rósula lo mira sorprendida:
--hablas en serio?
Guillermo acaricia a su esposa, a su bebé:
--seré un buen esposo, un buen papá. No te haré sufrir más.
Rósula no sabe si creerlo. Guillermo la mira seductor:
--y te lo voy a demostrar.
Empieza a desabrocharse la camisa:
--tendrás siempre que quieras lo que siempre me pediste y lo que yo te negué a pesar de desearlo como tú.
Guillermo se desnuda ante su esposa que lo acaricia con deseo. Hacen el amor con amor y delicadeza. Luego los dos desnudos reposan el uno en brazos del otro más felices que nunca. Ella apoya su cabeza en el pecho desnudo de él.
--mi primera vez, mi verdadera primera vez.
Guillermo la acaricia enamorado:
--se acabó el sufrir, se acabó el humillarte.
Los dos se miran.
--te amo.
--te amo.
Muy dulcemente Guillermo acaricia el vientre de su esposa:
--sé que este niño me lo ha mandado Emilio para hacerme feliz. Será niño y se llamará como él.
--claro que sí.
Rósula y Guillermo se besan muy felices y enamoradas.

6 meses después. Guillermo se asoma al balcón del palacio con su esposa. Muy felices los dos presentan al pueblo al príncipe heredero: el pequeño Emilio. Rósula es una reina, una madre y una esposa feliz. Guillermo es muy amoroso con su esposa, con su hijo.

Coincidiendo con este nacimiento, Elena , que tiene apuros económicos, ha posado desnuda para una revista española y ha dado una entrevista en la que habla sin pelos en la lengua de la familia real de Catonia. Confiesa que fue amante del actual rey y del padre de éste y así como también de los dos anteriores reyes. Además habla de cómo Obdulia la pagó para acostarse con Enrique y ella durante meses tuvo relaciones con éste para embarazarse pero nada. Adjunta certificado de fertilidad y dice abiertamente que está segura que Enrique es estéril.

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