lunes, 2 de mayo de 2011

capitulo 5


Emilio mira a Guillermo como si fuera un sueño. No se puede creer que esté a su lado y con una sonrisa que le fascina.
--¿no me puedo sentar? --le dice Guillermo muy simpático.
--sí claro --dice Emilio al borde de un infarto.
--bueno es que... bueno –balbucea-- Felicidades.
Emilio cada vez está más sorprendido por la aptitud de su primo.
--¿¿¡cómo?¡
Guillermo fuerza una sonrisa.
--bueno, ya sé que nunca se te han felicitado y pensé que tú no tienes la culpa de nada y que debe ser muy triste que nadie se acuerde de tu cumpleaños.
Emilio llora de felicidad, no sólo porque es la primera persona que se acuerda de su cumpleaños sino qué además es el chico del que está enamorado. Emilio mira los labios de su guapo primo con deseo de besarlos. Sueña con que le declara su amor.
--¿está mal?¿te enojaste?
--¡¡no, no. Soy muy feliz¡¡ --dice Emilio entusiasmado.
Aunque le sabe más ilusionar en falso lo ve tan contento que eso lo anima a seguir con el plan de su madre. Le da el regalo:
--espero que te guste.
--¿y regalo?¿para mi?
Guillermo sonríe muy cariñosamente:
--claro, es tu cumpleaños.
Emilio abre el paquete, son dos gemelos.
--me los pondré siempre que lleve traje.
--me alegro que te guste.
--nunca nadie me había regalado nada por mi cumpleaños.
Guillermo es muy cariñoso con Emilio que siente que el corazón se le va a salir del pecho.
--estás muy solo y sabes, se me ha ocurrido darte otro regalo de cumpleaños.
--¿otro?
Emilio siente que va a morir de felicidad. Desea que en cualquier momento su adorado primo le diga que está enamorado de él.
--me voy a nuestra casa en la costa a pasar un par de días en el yate de mi madre ¿te vienes?
Emilio tiembla, se estremece:
--¿tú y yo solos?
Aunque sabe que es imposible, Emilio sueña con una escapada de amor. Guillermo se da cuenta y por eso enseguida aclara:
--claro, somos casi hermanos. ¿no?
--si claro.
Emilio se queda un poco desilusionado y a Guillermo le tranquiliza ver que Emilio ha bajado de la nube pero igual su brillo de amor cuando lo mira.
--entonces te vienes, hermano?
--¿cuándo?
--ahora, si quieres recoges tus cosas que yo te espero.
--¡¡sí, sí¡¡
Emilio se levanta y se va. Guillermo nunca pensó que vería tan feliz a Emilio.
--espero no equivocarme. Todo lo hago por ti mi amor, para ser yo rey y tú mi reina. Todo esto lo hago por tu amor, Rósula. Espero no hacer daño a ese pobre infeliz.

Escondida en los sótanos, Raquel disfruta del cuerpo del irlandés. Él está de pie, sucio y desnudo. La reina arrodilla frente a él le está haciendo una buena felación. Jadeando con su acento irlandés él dice:
--Nunca pensé que me haría esto una reina -dice él mientras le acaricia la cabeza.
--esto se llama mamada --dice ella a pesar de tener la boca llena -- y te haré más cosas ricas y espero que me las hagas tú a mi.
Luego fornican como bestias salvajes en celo.

Enrique entra sin llamar en el dormitorio de su hermano. Emilio está buscando algo en su vestidor.
--hermano estás ahí. ¿Que buscas?
Emilio está algo distraído:
--¿¿qué como?
Enrique le acaricia la cabeza muy fraternal.
--estás en las nubes ¿qué te ha ocurrido?
Para no entrar en temas íntimos, Emilio le pregunta:
--¿como te fue con el viejo y la bruja?
--el mismo sermón de siempre, a papá no le cabe en la cabeza que no me pienso casar con la mujer que él quiera.
--¿insiste en casaste con la prima?
--sí.
--¡¡no lo hagas. No te cases con ella¡¡
Enrique le sonríe:
--te agradezco la preocupación, yo ya le he dejado bien claro a papá que nunca me casaré sin amor. Yo espero que luego no se le ocurra decir que se case contigo.
Emilio se pone muy nervioso:
--¡¡no, yo nunca. No me casaré¡¡
Enrique no se atreve a preguntar por las tendencias sexuales de su hermano, que debido a sus movimientos muy afeminados, siempre está en duda.
--¿es que no te quieres casar?¿no te gustaría enamorarte?
Emilio suspira enamorado pensando en Guillermo. Enrique se da cuenta:
--¿qué ocurre?¡te gusta alguien? ¿la conozco yo?
--¡¡no, no¡¡
--¿no la conozco? si nunca sales.
--¡¡digo que no hay nadie¡¡
--¿seguro? –Enrique cariñoso.
Emilio no lo mira a los ojos por miedo que lo descubra:
--¿tienes una bolsa de viaje? es que yo no tengo ninguna.
--¿te vas de viaje?
Enrique está muy sorprendido y Emilio muy ansioso.
--si Guillermo me invitó a navegar.
--¿¿Guillermo?? --sorprendido.
--somos primos. --se justifica para que su hermano sospeche de sus sentimientos hacia su primo.
--si pero es que no pensé que fuera tu amigo.
--es que se acordó que es mi cumpleaños y como no he salido este año de vacaciones.
--si perdona. Ya sé que últimamente te tengo muy descuidado --dice Enrique con pena.
--es normal que prefieras navegar con mujeres.
--pero te prometo que volveremos a hacerlo.
Enrique le ayuda a llenar una bolsa de viaje que él le da. Él lo acompaña y lo lleva hasta el auto donde ya lo espera Guillermo. El hijo de Obdulia se pone nervioso ya que no esperaba tener que dar explicaciones a nadie. Para no mirar a los ojos a Enrique, al que le guardar rencor por culpa de Rósula, Guillermo guarda la bolsa de Emilio en el coche.
--¿vamos? –Guillermo.
--espera primo --Enrique.
Guillermo se pone nervioso temiendo que su primo sepa que oculta algo. Enrique confía en su primo. Lo abraza, Guillermo finge pero le molesta.
--cuida a mi hermano --le susurra.
Enrique se queda viendo como su hermano se va bien feliz con Guillermo. Guillermo está nervioso pero para Emilio es casi una luna de miel.


Por su lado, después de fornicar, Raquel está muy abrazada a su nuevo juguete. Él se siente orgulloso de haber vuelto loca de placer a toda una reina.
--señora de día y ramera de noche.
Ella lo bofetea furiosa:
--¡¡¿¿como te atreves.? tú me tienes que llamar mi reina. Me debes respecto¡¡
--yo creí que…. --susurra él sorprendido.
--¡¡¡que nada –dice interrumpiéndolo-- que te quede claro... tú¡¡ eres mi esclavo.
--si –dice el agachando la cabeza molesto.
--si que?¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
--mi reina.
Ella lo besa satisfecho.

Wenceslao se cansa de tocar en la recámara de su esposa. Cuando está sale él le pregunta:
--¿y tú dónde estabas?¿por qué no me abrías?

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