lunes, 2 de mayo de 2011

capitulo 3






El guapísimo Guillermo entra en el palacio sudado y descamisado. Obdulia sale a su encuentro.
--¿qué quería tu primo? te vi hablando con él.
Guillermo sonríe con una sonrisa de oreja a oreja.
--invitarme a una acto oficial en vez de su hermano.
--¡¡te lo dije¡¡ --dice victoriosa-- Emilio no es ambicioso y si cayera sobre él la corona se moriría del susto y no dudaría en dártela a ti. Por eso debes procurar ser amable con él, ser su amigo.
--¡¡pero es que... buf. Es bien raro, nunca habla con nadie. Nunca se le ha conocido un amigo. Me va a ser difícil acercarme a él¡¡
--sí, sí que es bien raro. No sé a quien salió eso. Si no fuera porque la madre no era así pensaría que no es de la familia pero es que ese chico es un buen castigo y pensar que la madre murió para que naciera él¡¡¡yo bien que le dije que abortara, que no merecía la pena arriesgar su vida cuando ya tenía al heredero pero ella se empeñó y mira lo que salió¡¡ Carlota era una reina que no me hacia sombra y ahora por su culpa tenemos a Raquel ¡¡porque no se murió Emilio¡¡
--no digas eso, pobre chico.
--¡pero si nadie lo aguanta. Es un amargado. Seguro que hasta él lamenta haber nacido¡¡
Guillermo siente compasión por Emilio pero no puede ser su amigo sabiendo que él siente cosas por él.
--¿y esa cara? No debes pensar. Si quieres ser rey no debes tener compasión.
--Yo lo que quiero es casarme con Rósula.
--y ya te he dicho que sólo si te conviertes en el heredero podrás casarte con ella.
Guillermo sonríe enamorado.
--de momento ya tengo una oportunidad.
--¿cuándo?
--seré la pareja de Rósula, por eso tengo que ir en vez de mis primos para no dejar sola a Rósula.
A Obdulia le interesa alimentar el amor de su hijo por la princesa porque sabe que es la mejor manera de tenerlo de su lado.
--tú serías el mejor marido para Rósula lástima que ella esté destinada para el heredero ¡¡nadie aceptara que te cases con ella¡¡
--yo estaría dispuesto a dejarlo todo por ella.
Obdulia se enfurece mucho por las palabras de su hijo. Lo bofetea:
--¡¡no me puedes traicionar¡¡tú tienes que ser rey, tú tienes que lograr lo que yo no logré¡¡
Guillermo se acaricia la mejilla golpeada por su madre muy triste y molesta.
--nunca me habías pegado. --le reclama.
Obdulia lo acaricia arrepentida y es que tampoco le interesa que su hijo se vaya a poner en su contra.
--mi vida debes entender que yo hablo por tu bien. Rósula se va a casar con el heredero sea quien sea.
--¿es que tan poco crees que valgo?¿es que crees que Rósula no se puede enamorar de mi?
--no es eso. Es que...
Guillermo no la deja seguir, mira a su madre muy herido:
--ya hablaste demasiado. Yo te voy a ayudar a que Enrique no sea el rey por ti y por Rósula pero yo voy a enamorar a Rósula y ella se va a casar conmigo sea o no el futuro rey yo.
Guillermo habla ofendido. Obdulia fuerza una sonrisa:
--claro que si, yo eso no lo pongo en duda.
Guillermo ya no escucha a su padre y desaparece por la escalinata. Obdulia sonríe segura de su éxito:
--Soy hija del rey pero no soy reina a pesar que por derecho me corresponde a mi pero voy a ser la madre del rey aunque sea la último que haga en mi vida ¡¡eso lo juro o dejo de llamarme Obdulia¡¡
La Princesa sonríe con maldad segura de su éxito. Mientras el guapísimo Guillermo se ducha pensando en Rósula. Mientras recorre perfecta anatomía cubriéndola de jabón y aclarándola después. Piensa con deseo en la princesa de sus sueños:
--voy a llegar a su corazón. Yo sé que ella no es una interesada. No lo es.
Guillermo sale totalmente desnudo y se tumba en la cama.
--Te amo tanto Rósula. mi piel se muere por la tuyo. mañana, mañana voy a tener la posibilidad de conquistarla. No voy a fallar. no lo haré.




Los reyes no aceptan de muy buen grado que Guillermo se les una pero no se oponen.
--¡¡es una vergüenza que teniendo dos hijos te tenga que acompañar tu sobrino¡¡ --dice Raquel que no pierde oportunidad de querer dejar mal a sus hijastros.
Con mucho desprecio el rey le dice a su esposa:
--si me hubieras dado un hijo tú ahora él nos acompañaría.
Raquel no dice nada y es que se muere de rabia y más que por instinto maternal por la seguridad que le daría tener un hijo del rey. Guillermo, muy elegante con su smoking, ha llegado minutos antes. Emilio, que está en la biblioteca, no se atreve a acercársele pero abre un poco la puerta, lo mira y suspira. Guillermo está incómodo al saber espiado pero no dice nada. La espera se le hace eterna. Bajan los reyes.
--¿vamos?
El guapo príncipe queda un poco decepcionado:
--¿no viene Rósula?
Los reyes se apartan un poco y a Guillermo se le ilumina la cara al ver a Rósula. La mira enamorado, suspira. Le da un beso en la mejilla:
--estás bellísima --Guillermo embobado
Él la toma del brazo y se van juntos. Ella se ve molesta por el cambio.
--espero que el verme llegar con él no cree problemas, todo el mundo debe tener claro que yo soy casi la prometida oficial del heredero --protesta la princesa.
A Guillermo le duele el desinterés que tiene la joven en ella.
--claro que sí, que te acompañe tu primo lo que hará es mostrar que eres un miembro más de la familia real. Almenos Guillermo no es un mal agradecido --Raquel.
Van a una cena de gala. Guillermo trata de sacar conversación a la princesa, de quedarse a solas con él pero ella no deja de hablar de Enrique y no se separa del lado de los reyes que se fingen el matrimonio unido que no son. Guillermo se queda frustrado al ver lejana la posibilidad que la joven lo ame.

Enrique llega un par de después. Emilio está sentado en un banco del jardín. Se la pasa mirando a nada con la mirada perdida, como si no estuviera. Enrique se acerca a él. Le pone la mano en los hombros para saludarlo con mucho cariño.
--¿qué tal hermano?
Emilio se sobresalta. Enrique le sonríe fraternalmente.
--perdona, no te quería asustar. ¿en qué pensabas?
--en mis cosas. ¿y tú?¿cuando llegaste?
--recién ahora. Eres la primera persona a la que saludo. Te he echado de menos.
Enrique es muy cariñoso con su hermano. Emilio tiene una mirada melancólico.
--¿porque siempre tan triste.?
A Emilio no le gusta hablar de él:
--papá me quiso obligar a ir a un acto oficial. Tú sabes que no me gusta. Fue Guillermo.
--bueno, no pasa nada. ya estoy aquí y ahora iré yo, nadie te obligará a hacer algo que no quieras.
--papá y la bruja te quieren ver. Están muy molestos. En especial la bruja.
--si papá te oye llamándola así…. --dice divertido.
--tu piensas lo mismo que yo ¿no?
--si claro. A ver que quieren.
Enrique se iba a ir, Emilio no tiene amigos pero agradece el cariño de su hermano aunque le gustaría poder hablar. Con cierta timidez dice:
--vi las fotos.
Enrique le sonríe con cariño. El guapo heredero se iba a ir pero Emilio lo vuelve a llamar.
--Harry.
El guapo se gira y los dos se quedan mirando.
--que te pasa?
--¿no sabes que día es hoy.?
Enrique se sienta al lado de su hermano. Le mira con afecto.
--claro que sí. Por eso he venido. Hace 19 años que murió mamá. No sabes la rabia que me da no recordar a mamá. Encima que perdimos a mamá papá se tuvo que casar con esa...
--bruja --dice Emilio interrumpiéndolo.
Emilio llora. Enrique lo acaricia:
--ya no te hará daño. De pequeño no pude defenderte cuando te pegaba pero ahora nunca dejaré que te humille.
--muchas veces me dice cosas feas.
Enrique le acaricia el mundo muy paternal:
--¿por eso sufres? no temas por esa mujer. Algún día la podremos desenmascarar frente a papel, de momento yo cuidaré de ti. ¿Quieres que vayamos este año al cementerio a llevar flores a mamá?
--¡¡no, no quiero¡¡¡no me gusta¡¡
Enrique lo acaricia:
--bueno, tranquilo.
El príncipe se levanta y con un hilo de voz, Emilio le dice:
--es mi cumpleaños.
Enrique se lleva las manos a la cabeza:
--perdona tío. Es que se me pasó. Pero te he comprado unas cosas. ¡¡Así que felicidades¡¡luego te lo doy¡¡
Enrique abraza a su hermano. Emilio llora en sus brazos:
--nadie se acuerda. se quiere acordar de mi cumpleaños. Yo maté a mamá --dice Emilio con amargura.

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