miércoles, 25 de mayo de 2011

capitulo 27


Raquel se muestra agradecida con Enrique aunque sus ojos, que nadie ve porque está de espaldas a todo brillan, Enrique está roto de dolor. Emilio mira a su hermano con pena y cuando se separa de su ya prometida le da una palmada en el hombro y los dos hermanos se miran con pena. Guillermo se acerca a su primo:
--es lo mejor.
Los dos primos encajan su mano. Rósula se va furiosa, Guillermo tras ella. Obdulia mira a Raquel amenazante y se va. Enrique mira a su hermano y le dice:
--¿me puedes dejar a solas con ella?
--te espero en mi recámara. Tenemos que hablar.
--si claro.
Raquel y Enrique se quedan solos.
--es difícil la situación ¿no? --Raquel.
--Yo siento mucho lo que te hice.
--Yo olvidé. Mi hijo es lo más grande. Mi sueño, sé que te voy a querer mucho.
Raquel trata de acariciarlo pero él se aparta de ella. Se muestra tenso.
--Yo nunca podría tener nada con la viuda de mi padre y la imagen de cuando te violé me atormentará siempre.
--yo borraré ese recuerdo. Nos amaremos.
--No. Supongo que para ti será un alivio no tener que cumplirme a mí. Jamás habrá intimidad entre nosotros. Nuestro matrimonio será sólo de cara a la gente.
Raquel se muere de rabia porque no se quería quedar con las ganas de acostarse con el guapo príncipe.
--si claro, es lo mejor. Gracias por ser tan compresivo --dice forzadamente.
--también hay algo que te tengo que decir.
Raquel se le adelante:
-- no te preocupes por las fotos que te hicieron con tu nueva amiga. Yo las compraré. Ese desliz tuyo queda ya borrado.
Enrique se va con amargura, siente una gran pena pensando en Pippa, se le escapan las lágrimas:
--a Pippa siempre la llevaré en mi alma, en mi piel y en mi sangre --dice para sí.

Guillermo ha alcanzado a Rósula.
--te salió mal la jugada--le dice él con una sonrisa.
La princesa está furiosa y le dice:
--¡¡eso ya lo veremos¡
--perdiste.
--¡¡se te va a borrar esa sonrisa que tienes¡¡
Guillermo la acaricia:
--olvida a Enrique. Nuestra boda va a ser digna de reyes.
Rósula está muy dolida:
--¡¡jamás me casaría contigo¡
Guillermo la mira dolido:
--¿¿te vas a quedar sola toda tu vida??
--¡¡no seré la madre del heredero pero sí puedo ser la reina, la esposa del rey. Enrique se cansará de la vieja y estaré yo. Prefiero ser la amante del rey a la esposa de un secundario¡¡
--¡¡eres una perdida¡¡ --dice él decepcionado.
--¡¡tal vez pero te vas a quedar con las ganas de acostarte conmigo.¡¡
--¡no entiendes nada. No me importa sólo eso¡
La mirada y la voz de Guillermo suena dolida, a Rósula le llega dentro y le dentro pero ser reina es su gran obsesión y sólo con Enrique lo logrará.

Mientras, Enrique llora en brazos de su hermano.
--¿qué hiciste? has arruinado tu vida.
--lo sé. Espero que mi hijo me haga feliz.
--Te juro que me habría encantado que no te tuvieras que casar con Raquel.
--no me queda de otra creo que no es mala persona.
--y esa mujer de la que me hablaste ¿no la amas?
Enrique se siente muerto por dentro:
--¡¡me muero sin ella¡
--¿y entonces?
--No le puedo ofrecer nada. Si le cuento esto me va a odiar, va a sufrir mucho.
--no le vas a decir nada.?
--no puedo.
--y entonces?
--No lo sé. Yo sufriré toda la vida por haber perdido a la única mujer que he amado, espero que ella no me quiera tanto como yo y me pueda olvidar. Al ver que no regreso pensará que jugué con ella aunque yo me esté muriendo por ella.
--te podrás divorciar de Raquel. Ella te puede esperar.
--¿y cómo le explico a una mujer que no sabe que soy rey todo esto?
--ojalá hubiera una manera para que no tuvieras que renunciar a ella.
De repente se le ocurre algo. Busca su celular que lo tiene apagado y escribe un mensaje con rapidez.
--¿qué le dices?
--que me espere, que regresaré en unos días.
Luego lo vuelve a apagar.
--Me casaré con Raquel y abdicaré en favor de ella y mi hijo. Luego iré a buscar a Pippa. Cuando esté más seguro de su amor, de que no me vayas a dejar pues le contaré todo.
Enrique está muy ansioso.
--espero que todo salga bien, ojala tú y esa Pippa sea felices aunque te echaré de menos cuando te vayas con ella.
--espero que cuides a mi hijo por mi.
Los dos hermanos se abrazan con emoción.

Por su lado, Raquel celebra su éxito y el de Alexander en su acercamiento con Maju en la cama con su guapo ayudante. Los dos gimen y gritan como bestias mientras gozan el uno del cuerpo del otro.


Enrique emociona a su pueblo con su supuesta y tormentosa historia de amor. En discursos asume trono y pide perdón por sus errores (Raquel) y jura que será un buen rey. Menciona en su discurso que ha meditado lo que debía hacer pero que piensa que un hijo está por encima del trono. Aún así dice que abdicará si así lo quiere el pueblo. La gente se emociona y lo aplaude. Enrique toma de la mano a Raquel y ambos se acercan. Todo el pueblo ha escuchado el discurso por unos monitores instalados en la plaza Real. A los pies del balcón principal. Enrique y la reina salen para saber si cuentan el apoyo. La gente los aplaude.
--¡¡viva el rey. Viva la reina¡¡
Enrique muy triste da un beso en la mejilla a su prometida. Raquel saluda. Su sueño se ha hecho realidad. Es de nuevo la reina y además la madre del heredero. Luego sale el resto de la familia real demostrando que apoya esa boda. Emilio se pone al lado de su hermano. Los dos se muestran muy cariñosos. Obdulia furiosa detrás de Raquel. Guillermo sale tomado de la mano de Rosula, quiere que la joven entienda que su destino es casarse con él. Mientras los dos saludan Guillermo le dice al oído:
--No te queda de otra. La gente ya debe dar por hecho que tu ahora te casarás conmigo.
Rósula no quiere darse por vencida:
--nunca.

En la intimidad del salón del trono, Enrique y Raquel contraen matrimonio ante la presencia de la familia y la prensa. Raquel con un vestido oscuro discreto y Enrique de traje no puede borrar la tristeza de su mirada. Tiene el nombre de Pippa en su piel como si le quemara sufre por la ausencia de su amada. Sólo espera que Pippa no se entere de lo que está pasando. Confía en que con lo poco que le gusta la monarquía pues no lo llegue a saber y en poco tiempo todo pueda ser como antes.

Pippa está encerrada en la suite. No ha salido en todos los días desde que su amado se fue. Lo ama y lo extraña y solo estar en ese cuarto donde están sus cosas, la hacen sentir tranquila.
--¿porqué no me llama?¿porqué no me pone más mensajes?¿y si no vuelve?
Trata de llamarla una y otra vez pero Enrique tiene el móvil apagado.
--él me dijo que volvería. sus cosas están aquí. ¡tiene que volver¡¡tiene que volver¡
Para no pensar en Enrique en esos recuerdos. Pone la tele.
--buf, un programa de chismes.
pero está demasiado aburrida. La reportera explica:
--esta mañana se casó el rey de Catonia con la viuda de su padre a sólo un mes y medio de la muerte del rey.
Pippa no apaga el televisor:
--y Enrique se sorprendía porque soy republicana… a ver que me decía de eso ¡¡qué escándalo¡ ¡Ese Enrique de Catonia debe ser un pervertido de lo peor¡
Y se queda de piedra al ver en la pantalla las imágenes de esa boda la de Raquel y Enrique y como una voz en off cuenta de ese amor secreto y que atormentó tanto a Enrique y que por eso huyó por unos días. Hablan de un gran amor de un hijo en camino. Las imágenes no dejan lugar a dudas. Enrique es un rey y Pippa siente que se burló de ella. Está helada. Se ha quedado en shock.

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