miércoles, 25 de mayo de 2011

capitulo 25




Enrique se asusta al ver que su romance ha sido descubierto por la prensa. Tiene miedo que ya se haya publicado. Agarra a la chica y la saca de allá muy veloz.
--¿te pasa algo?
Enrique trata de mostrarse tranquilo:
--no, nada. Es que tengo ganas de llevarte a mi hotel dónde nadie nos moleste.
--es que de repente te pusiste nervioso ¿pasó algo?
--no vamos. Es que me da miedo que la tierra acabe con la magia del mar.
Enrique lo besa:
--la magia la llevamos nosotros.
Enrique se muestra distante con Pippa, mira al periodista. No quiere que le haga fotos comprometidas. Pippa mira hacia donde mira su amado y como no sabe que es famoso no piensa que vaya con ellos el señor de la cámara. Con mucha prisa Enrique se mete junto a Pippa en un taxi. Pippa lo ve muy alterado que no le dice nada pero sí no entiende su aptitud es que el rey secreto va mirando hacia atrás y da órdenes a un sorprendido taxista para que dé mucha vueltas. Y es que le había parecido que un coche lo seguía y quiere estar seguro de perderlo de vista. Llega a su suite del hotel junto a Pippa. Sonríe, se muestra cariñoso.
--y ahora sí me vas a contar lo que te pasa?
Enrique la va tirando a la cama mientras la va desnudando:
--que te amo, que te amo como nunca pensé que se podía amar.
--pero…
Enrique la calla con un beso y los dos se funden en un solo cuerpo. Luego de hacer el amor, ella se levanta para ir al baño:
--tengo ganas de darme una buena ducha.
Enrique la mira con deseo. Cuando oye que la joven ya se esta duchando, el guapo rey toma su celular.
--hermano, soy yo.
Emilio se alegra de escuchar a su hermano:
--me tenías preocupado. Tu móvil daba fuera de cobertura.
--¿pasó algo?
--no entiendo. ¿Que tenia que pasar, hermano?
Enrique habla muy flojito y está muy sofocado:
--es que estoy con una mujer. Estoy muy enamorado.
--¿como que enamorado? será otra cosa.
Enrique sonríe. No le extraña la sorpresa de su hermano porque a él mismo también le sorprende:
--ahora no puedo hablar. No le digas nada a nadie si no lo saben en Palacio.
--¿porqué lo íbamos a saber?
--Sería raro que la prensa no nos hubiera descubierto, yo he visto un fotógrafo siguiéndonos.
--pues aún no ha salido nada publicado, eso te lo aseguro. Tal vez ya la semana que viene.
Enrique se ha sacado un peso de encima. Le daba terror pensar que en cualquier kiosko Pippa podría encontrar la noticia que tiene un romance con un rey. Emilio nota angustiado a su hermano y no lo entiende:
--si estás enamorado ¿cuál es el problema en que haya salido a la prensa? todo el mundo se alegrará de tener nueva reina.
Y eso es lo que más le preocupa a Enrique. No está seguro que Pippa sea la reina que su pueblo espera y lo que es seguro es que Pippa no espera ser reina y no está seguro que ella desee serlo.
--luego te cuento hermano, cuídate. Te quiero mucho.
Enrique se queda pensativo:
--Tengo que decidir que hago.
Abraza la ropa que hay en el piso:
--no hay de otra, no es una aventura. Yo la amo. Le tengo que decir quién soy.
Pero le da miedo que Pippa no lo quiera con esa carga, una carga que ni siquiera él desea. Pippa sale de la ducha totalmente desnuda:
--que bien me he quedado.
Enrique la abraza y la besa:
--¿me amas? --le pregunta él.
--claro ¿es que lo dudas? –sorprendida.
--darías todo por mí?
--te daría mi vida –dice ella enamorada.
Enrique sonríe satisfecho.
--te daría mi vida --repite ella
Se besan y caen en la cama.
--tenemos que hablar, de nosotros. ¿qué es lo que vamos a hacer? Yo tengo que regresar a mi país.
--¿a Gran Bretaña?
--¿Gran Bretaña?
Pippa se da cuenta que han estado un mes juntos pero apenas saben nada el uno del otro:
--eres británico ¿no? lo digo por tu acento.
--más o menos.
--¿cómo que más o menos?
Enrique sonríe nervioso, no es fácil decirle que ese chico cualquiera con el que ha tenido un romance es un rey. Enrique no sabe cómo empezar. Está muy nervioso:
--¿tienes hambre?
--me muero del hambre.
Enrique hace un pedido.
--y que traigan un periódico --dice ella-- hace un mes que no sé nada de lo que pasa en el mundo.
Enrique asiente con la cabeza. Se cubre con la sábana para recibir el servicio. Luego mientras él lo acerca a la cama y comienza a comer, Pippa lee el periódico:
--¡lo que faltaba¡ --dice ella molesta.
Enrique tiene miedo de que haya salido algo de ellos:
--¿que pasó?
Con desprecio Pippa dice:
--La Leti esa está de nuevo preñada. Otro más para mantener.
--¿perdona?¿quien es la Leti?
--Leticia de Tortón, la princesa de España.
--no te cae bien ella?
--La detesto. Soy del partido republicano ¿no te dije?
A Enrique se le atraganta el pollo que comía.
--¿te pasa algo?
Enrique bebe un vaso de agua.
--estás bien?
Él fuerza una sonrisa. Hace que sí con la cabeza.
--así que republicana --dice él que se ha quedado pálido.
--pues sí.
--Lo que me faltaba una reina republicana, mi pueblo estará encantado --dice él entre dientes.
--No me digas que tú eres monárquico. --le pregunta ella a él con desprecio.
--pues algo--dice él con una tímida sonrisa.
--¡¡claro como se nota que tienes dinero¡¡ ¡¡si fueras pobre como yo te daría rabia que nos robaran con impuestos abusivos para que esa gentuza de la realeza se dé la gran vida¡¡
--bueno hay reyes buenos –tímido.
--¿¿buenos? ¿te parece bueno alguien que se cree superior?¿que vive mantenido por un pueblo que muchas veces pasa hambre y encima está por encima de ellos?¡ --con rabia que lastiman al rey.
--bueno, no te enojes --dice él triste.
Le parece que no es el mejor momento para decirle que él es rey.
--¿y no sueñas con encontrar un príncipe azul? ¿no te parece romántico un príncipe de verdad?
--¿a qué viene esa pregunta tonta?
Él tiene que hacer un esfuerzo para que no se le note su nerviosismo:
--nada es para hacer charla y conocernos. Contesta. ¿no te parece romántica la historia de una chica pobre que se enamora de un príncipe?
--pues yo no si yo viera a un príncipe saldría huyendo por suerte me enamoré de ti.
Ella lo besa y él fuerza una sonrisa:
--claro, yo pero así suponiendo para hacer charla ¿no te gustaría vivir un amor de sueño como en las películas en que el chico normal es un príncipe?
Ella lo mira riendo:
--eso solo pasa en las películas. ¡que tontería¡
Enrique la va besando y bromeando para que ella no sé dé cuenta que las preguntas es sobre él.
--y hablando en broma. Si te pasara eso ¿tú olvidarías tu rencor a la monarquía para ser princesa, reina.?
--¡¡no¡ ¡¡qué horror¡¡no me veo como reina. Sería una faena porque yo quiero un marido, no un rey.
Y Enrique la abraza pero no puede con la preocupación.


Y en la noche, después de hacer el amor Pippa se queda dormida. Enrique se viste preocupado. La mira:
--ella no me quiere rey pues no lo seré.
Tampoco es un sacrificio porque él no desea ser rey. La mira y le deja una nota a su lado:
--espero que me entienda. No le podía dar la cara, no me puedo arriesgar a que sepa que miento hasta que ya sea tarde. Con un poco de suerte jamás sabrá que nací príncipe.
Y la mira triste pero seguro que la volverá a ver en unas horas más y será como si no hubiera pasado nada..
"mi amor tuve un problema en mi pueblo, tuve que irme de urgencia. Regreso en seguida. Te llamo, espérame en la suite" --dice la nota que le ha dejado.

Siguiendo las órdenes de su hermano, Emilio ha ordenado a toda la familia que lo espere en el palacio.
--¿¿¡y qué será lo que nos quiere decir el hijo pródigo?? --Raquel con desprecio.
Rósula está feliz:
--¡seguro que se quiere casar conmigo¡
A nadie le agrada mucho esa noticia. En seguida salen de dudas. Llega Enrique. Los hermanos se abrazan.
--¿y tus maletas?
--me voy en seguida. sólo les vine a decir que abdico. No quiero ser rey.
Emilio se queda pálido, Rósula se desmaya, Guillermo feliz la recoge. Obdulia siente que se ha hecho justicia con ella. Raquel no pierde el tiempo y dice:
--¡¡no puedes hacer eso¡
Enrique la mira de reojo. Siente vergüenza al pensar en lo que supuestamente pasó entre ellos.
--¡¡eso no es asunto tuyo¡
--¡¡sí lo es porque estoy embarazada¡¡¡espero un hijo tuyo¡¡
Esta noticia ha dejado helados a todos los presentes.


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