miércoles, 18 de mayo de 2011

capítulo 9









Guillermo está tumbado sobre su cama. Mira a su alrededor:
--¿que es lo que estoy haciendo aquí?
Le duele mucho estar engañando a su primo.
--¡¡soy un miserable. un miserable¡¡
Emilio está tras la puerta del camarote de su guapísimo primo. Acaricia la puerta con la mano:
--te amo, Dios. como te amo. Si supieras como te amo.
Es un amor que le hace feliz pero también es consciente que es un amor que se debe tragar.
--Él es el chico más guapo del mundo, jamás se fijaría en un don nadie como yo. A él lo esperaran las muchachas más linda y entre la mejor él podrá elegir a la suertuda con la que se case.
Guillermo se levanta. Siente la presencia de su primo:
--¡¡se está ilusionando, se está ilusionando¡
Su primer impulso es el de salir y decirle toda la verdad:
--¡¡es despreciable y asqueroso lo que siente,¡yo no puedo alimentar esa cochinada¡¡
Emilio tiene la mano en la puerta y suspira como si supiera que en ese mismo instante Guillermo está del otro lado apunto de abrir. Y justo cuando va a abrir, el rostro de Rosula lo paraliza. Con esa herida en su alma se aleja de la puerta.
--tengo que hacerlo por ti mi amor. Por ti.
Emilio no se mueve de la puerta:
--¡¡no puedo desaprovechar la ocasión. Aunque nunca le pueda decir lo mucho que lo amo tengo que hacerle sentir mi apoyo incondicional. Toca a la puerta con timidez:
--Guillermo, estás despierto.
Guillermo está a punto de callar pero el amor que siente por Rósula y las palabras de su madre: "sé amable con él. ¡¡excítalo.¡¡"
Muy tenso dice:
--si pasa, primo.
Emilio entra y se lo queda mirando, Guillermo en boxer se ve muy atractivo. A Guillermo le molesta las miradas de su primo pero tiene que fingir que todo está bien. Emilio mira a su primo muerto de placer. Lo que ve le gusta mucho. Jadea, le cuesta mucho disimular y de hecho lo hace fatal.
--es que yo... yo. --balbucea.
Guillermo se siente incómodo delante de su primo no le gusta las miradas.
--Emilio, ¿quieres algo? --dice con la voz más amable que es capaz de poner.
Emilio cierra los ojos porque le distrae la belleza de él y de un tirón dice:
--te quería dar las gracias por este viaje. Sólo mi hermano se preocupa por mi y ahora está más ocupado en mujeres y me siento un poco solo.
Guillermo le sonríe y Emilio que ya tiene los ojos abiertos se derrite. Guillermo le da un golpe en la cabeza fraternalmente:
--no te preocupes. Yo quiero que veas en mi a un hermano, a tu mejor amigo.
Emilio se pone un poco triste, le duele saber que su amor es imposible.
--¿qué te pasa? --dice Guillermo muy cariñoso.
--No, nada.
--es que no confías en mi? a mi me gustaría que confíes en mi, que en todo lo que te puedo ayudar, te ayudaré.
--no, bueno… sólo quiero que sepas que eres muy importante para mi, que pondría mi vida en tus manos, que haría lo que fuera por ti..
Los ojos de Guillermo brillan, es un brillo de interés.
--tu vida no hará falta pero quién sabe si algún día tendrás mi felicidad en tus manos.
--ojala --susurra Emilio.
--perdona?
--No, nada, que yo quiero que seas el hombre más feliz y en lo que yo pudiera no dudes que si tu felicidad estuviera en mis manos yo te la daría.
Guillermo sonríe satisfecho:
--esto lo hago por ti Rosula mi amor --dice él para sí.
Luego se funde en un abrazo con Emilio que vibra en sus brazos. Guillermo siente asco del deseo que le está dando a Emilio y además se siente un miserable.

El rey de Catonia se ha quedado de piedra por lo que le ha dicho su amante.
--¿que has dicho?
Maju se seca las lágrimas:
--tranquilo, sé que voy a tener que criar a mi hijo solo, que será el bastardo de rey, sólo quería que lo supieras. Me voy, no quiero que nadie sepa que mi hijo, es hijo tuyo.
Wenceslao está muy sacado de onda. Se lleva las manos a la cabeza:
--¿¿¡cómo me has hecho esto?¡¡ ¡lo has hecho apropósito¡¡
Maju lo mira herida:
--¡¡te he dado todo lo mejor de mi y yo sí deseaba tener un hijo tuyo pero jamás, jamás así¡¡¡yo te amo y no te pensaba forzar en nada¡¡
--No te puedo creer.
--pues me duele pero no me importa, no nos volveremos a ver. Así tal vez me creerás.
Maju espera que el rey haga algo pero Wenceslao no se mueve. Ella saca su maleta y empieza a meter su ropa. El rey la deja sola. Maju se hunda y llora pero su hijo le da fuerzas:
--aunque has venido de sorpresa tu iluminarás mi vida. Eres el hijo del amor, lo más hermoso de mi vida y sólo por ti merecerá la pena seguir viviendo.
Maju se seca sus lágrimas y empieza a hacer sus maletas.

Raquel está en Palacio, a su lado está Alexander.
--¿te gusta tu recámara?
--es un sueño. Nunca había tenido algo tan bonito.
--pues ese es tu futuro y si juegas bien tus cartas será tu presente eterno.

Enrique está en los jardines haciendo jogging. Se le acerca Elena .
--¿como has entrado? --dice él molesto y sin dejar de correr.
--no puedes parar?
--no¡¡ --dice él.
--¡¡después de lo que ha habido entre nosotros¡¡¿¿cómo puede ser así?
Enrique mira a Elena con frialdad:
--entre tú y yo solo ha habido un polvo. Nada más. No eres bienvenida aquí. No sé cómo has entrado pero. vete.
Elena se da cuenta que Rósula los está viendo muerta de los celos y se pone delante del príncipe y lo besa y antes que él reaccione Rosula se enfrenta a él:
--¡¡por eso no quieres tener nada conmigo porque te acuestas con la amante de tu padre¡¡
Elena abraza al príncipe y las dos mujeres se miran a matar. Enrique se aparta de Elena :
--¡¡yo no tengo nada con ninguna de las dos¡¡no las quiero ver nunca más¡¡
Enrique entra en palacio, Rosula pelea como loca por Elena que no se quiere defender. Llega el rey, abatido. Rósula lo abraza:
--tio, Enrique se acuesta con Elena . ¡¡los tiene que separar¡¡
Rosula llora pero el rey tiene sus propias broncas e ignora a la joven para furia de ésta y alegría de Elena que está segura que conseguirá sus planes.

Wenceslao irrumpe en el despacho de la reina que está con su guapo amante.
--¡¡quiero hablar contigo¡¡ --rey.
La reina mira a su amante y dice:
--déjame a solas con el rey.
Alexander y Raquel se miran con complicidad:
--la espero fuera mi reina --dice él.
Raquel se sienta mira a su esposo con desprecio:
--espero que sea importante.
Muy serio el rey dice:
--estoy enamorado de otra mujer y quiero el divorcio para casarme con ella.
La reina se le ríe:
--¡creí que era importante¡¡¡vete, yo no te pienso dar el divorcio¡
--pero dejarás de ser la reina. Voy a tener un hijo con la mujer que amo.
La reina se levanta eso ya no le gusta:
--¡¡el pueblo no lo aceptará¡
--por eso voy abdicar. Cuando ya no seamos los reyes si no me das el divorcio igual hará me vida en otro país con ella y mi hijo.
Que su esposo abdicara era algo que no estaba en los planes de la reina. Mira al rey con el rostro desencajado.

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