miércoles, 25 de mayo de 2011

capitulo 24


Guillermo, muy excitado, va a desnudar a Rósula en los asientos del auto pero ella le agarra de la mano:
--No –jadea ella.
--¿porqué? deja que yo sea el primero --jadea él.
--será con mi marido.
--no olvides que yo sé que intentaste regalarte a Enrique.
--es el rey.
Guillermo se lleva las manos a la cabeza.
--¿¿por el rey sí te convertirías en su amante? ¡¡yo te haría señora pero tú prefieres que Enrique te convierta en una perdida¡
--Enrique me tendría que cumplir. Sería el primero.
Guillermo la mira herido, se aparta de ella:
--no estoy seguro que Enrique, si te le regalas, se vaya a casar contigo por compromiso.
--Igual estoy dispuesta a intentarlo.
El guapo príncipe la mira dolido:
--¿¡¡cómo en mi cara me dices que estás dispuesta a convertirte en la amante de mi primo sabiendo que él te desprecia y yo te amo?¡
--Enrique no me desprecia y ya que tú eres sincero yo quiero serlo contigo. Te lo debo.
A Guillermo le molesta mucho que esa joven vaya a entregar su primera vez a un hombre que ella no quiere, que él no la quiere cuando él se muere de amor por ella, cuando él se casaría con ella en ese mismo instante. Furioso dice:
--¡¡así que estás dispuesta a cualquier cosa por ser reina¡¡
--Así es. Nunca te lo he ocultado.
--¡pues yo también. Yo haré lo posible para ser yo el rey¡
Guillermo está muy enojado, se mantiene alejado de ella y ni la mira. La voz de Guillermo suena tan segura que Rósula tiene miedo:
--¿y si él tiene razón? --dice para sí confundida.
Le duele que ese guapo chico esté sufriendo por ella. Se deja llevar y casi lo acaricia pero no lo hace. Se mantiene apartada de él:
--¡no¡ ¡¡no hay ninguna posibilidad que Guillermo vaya a ser rey¡ --piensa.
Y los dos pasan el trayecto juntos pero tan separados. Cuando llegan al palacio, el chófer abre la puerta de Rósula y Guillermo sale por la otra. Ella ni lo mira y él está triste.
--¿no quiere que lo lleve a usted, alteza? --le pregunta el chofer.
--No, yo voy en mi auto, lo deje aquí.

El chofer se retira y Guillermo queda mirando a Rósula triste. Alguien le pone la mano en el hombro:
--no te desanimes. Rósula se dará cuenta que se tendrá que casar contigo si quiere tener un marido príncipe. --es Emilio.
Guillermo mira a Emilio triste:
--¿qué haces despierto a estas horas?
--te estaba esperando. Es que habría dado lo que fuera porque esta noche fuera tu noche.
Guillermo agarra la mano de Emilio que está sobre su hombro y lo mira. La mirada de él hace estremecer a Emilio. Guillermo siente culpa de estar aprovechándose de él:
--¿porqué eres así?¿porqué me ayudas?¿porqué te preocupas de mi felicidad más que de la tuya?
--Es difícil de explicar y más que lo entiendas.
Guillermo le sonríe con compasión:
--lo siento.
--¿el qué? --Emilio.
--nada. No me hagas caso.
Guillermo siente pena que Emilio viva un amor que no pueda corresponder y que él use ese amor en su beneficio.
--buenas noches. Nos vemos. --dice Guillermo que da una palmada en el hombro a Emilio.
A Guillermo le duele la carita de enamorado con la que lo mira Emilio. Cuando entra en su coche piensa en Emilio amándolo, en el rechazo de Rósula. Da golpes en al volante con rabia.
--¡¡soy un miserable¡
Siente culpa por alimentar el amor de Emilio:
--no me merezco a Rósula. No me la merezco.
El guapo príncipe conduce con pena de amor, con angustia, con remordimiento.

Es muy temprano, Majú camina por una calle solitaria. Viene de comprar el pan. Anda distraída. Un coche la observa a lo lejos. Alexander está con dos tipos.
--es ella. ¡¡ya saben lo que tienen que hacer¡¡ y sobre todo la joven espera un hijo no deben lastimarla.--ordena Alexander.
Los dos hombres se ponen una capucha. Se acerca cada uno de un lado, uno la agarra y el otro le pone una navaja en el cuello:
--¡¡el dinero¡¡vamos el dinero¡
Maju se asusta, teme por la vida de su bebé. Les da el bolso:
--no me hagan nada. Estoy embarazada.--llora ella.
El que la tiene agarrada por detrás con una mano la agarra por el cuello y por la otra mira el bolso:
--¿¡¡sólo tienes esto?¡ ¡¡mátala¡
El de la navaja hace intenciones de querer atravesarla. Maju grita:
--¡¡auxilio¡¡¡
El de detrás de ella le pone la mano en la boca. Alexander está muy pendiente esperando el momento de actuar. Y el de la navaja acaricia lentamente el cuerpo de la mujer con esa navaja. Maju cierra los ojos, reza por la vida de su hijo. Aunque las dos están ligadas a la mujer sólo le preocupa que viva su bebé. Y de repente aparece Alexander como un héroe. Y derriba a los dos hombres que huye. Maju se abraza al que cree su salvador llorando. Tiembla en sus brazos y él está muy excitado.
--¿¡estás bien?
La mujer está casi en shock. Alexander la acaricia con una sonrisa, sólo por tenerla entre sus brazos ya considera un éxito misión.


Raquel está muy ansiosa.
--¿cómo le habrá ido? Si ha seguido mis instrucciones esa ramera pronto caerá en sus brazos. Espero que el muy imbécil sepa hacer bien las cosas porque a veces los hombres muy guapos de pensar nada. Suerte que estoy yo.
Raquel recibe una llamada. Es un periodista que trabaja estrechamente con ella:
--Ya sabe donde está Enrique?
--si lo hemos localizado y sigue en la misma. Hay fotos de él besándose con una mujer en un yate.
Raquel da un golpe a la mesa con rabia:
--¡¡maldito degenerado¡¡no cambia nunca¡
No quiere un escándalo. Deja al hombre colgado y habla para ella:
--cuando yo anuncie que voy a tener un hijo del hijo de mi marido será un escándalo demasiado grande. No me interesa que ese niño haya escandalizado al país por no saber tener los pantalones puestos.
Toma de nuevo el teléfono:
--¡¡esas fotos no deben ser publicadas. Las compraré al precio que sean¡
Después de acordar la venta con el periodista, la reina cuelga el teléfono con rabia:
--¡¡Enrique me las va a pagar¡¡ ¡¡desgraciado¡ ¡¡pero va a ser mi marido y no quiero que el pueblo lo vea en amores y viajando cuando acabamos de enterrar a su padre.¡
La reina tiene miedo que el pueblo no acepte al nuevo rey después de un escándalo:
--espero que mi historia les conmueva. Yo tengo mucho carisma, pero nunca gustó que Enrique estuviera con mujerzuelas. Pues ahora menos que nunca.
Aunque piensa sacar provecho de esas fotos.
--Nunca se sabe cuando haya que acudir al chantaje.
La reina ríe como loca.

Alexander ha llevado a Maju hasta el departamento que él ha alquilado al lado del suyo. Le da algo caliente que ella se toma. En cuclillas delante de ella le toma la mano:
--estás mejor? --le pregunta muy dulce.
Ella hace que sí con la cabeza. Besa las manos de él con agradecimiento:
--has salvado mi vida y la de mi hijo. ¿que puedo hacer por ti? pídeme lo que sea.
Y Alexander la mira con cara de degenerado:
--de buena gana de pediría que me echaras un polvo de esos tan ricos que debes saber echar una ramera como tú --dice para sí.
Pero de boca para fuera se muestra todo un caballero:
--deja que sea tu amigo. No pido más.
y ella le regala sonrisa. La mirada de ella indica que es el principio de algo.

1 mes después. Enrique y Pippa baja del yate. Los dos están abrazados.
--ya se acabó el sueño ¿no? --dice ella.
Se paran. Él la mira fijamente.
--tú quieres que se acabe?
Ella lo mira enamorada:
--No.
--¿qué sientes por mí? en estos días nos hemos dedicado a disfrutar y no me lo has dicho.
--tú tampoco.
--es que quería estar seguro que.
Y aunque tiene miedo Enrique lo dice:
--te amo.
Y Pippa lleva un mes esperando esto:
--te amo --le dice ella.
Y se besan y se abrazan llorando de felicidad. Los dos sienten que nunca se separarán. Enrique de repente se da cuenta que un fotógrafo les hace fotos y baja de la nube.


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