miércoles, 25 de mayo de 2011

capitulo 39


Alexander y Raquel, en autos diferentes y seguidos de un gran despliegue de seguridad son llevados a comisaria. Ya todo el país sabe lo ocurrido ya que se ha emitido el video.
--por favor, todo esto es un error ¡yo soy la reina¡¡ ¡¡no me pueden tratar como una vulgar delincuente¡¡
Le muestra sus muñecas con pena:
--me duele. No me voy a escapar ¡¡no podría hacerlo¡
Raquel pone cara de pena y logra que el policía que está a su lado le saque las esposas e inmediatamente ella le golpea y le roba el arma lo mata a él y al que está al lado de conductor. A éste le pone la pistola en la cabeza:
--¡¡para o te mato¡
La reina está totalmente enloquecida, sale del auto con el policía de rehén.
--¡¡suelten a Alexander o lo mató¡
--¡¡no haga locuras¡
La reina dispara matando a dos policías y se pone detrás del que apunta al que también le ha robado el arma para evitar que la disparen. Sacan a Alexander del auto.
--¡¡no irá muy lejos¡
--¡¡ese no es mi problema¡¡ --Raquel.
Alexander mira a la reina sonriendo.
--¡¡sáquenle las esposas¡ --Raquel.
Y luego le exige a Alexander que le saque la pistola a los 3 policías que están con ellos y vaya hacia ella. Raquel no suelta al rehén y cuando Alexander está ya con ella, la pareja empieza a huir con el rehén y los policías comienzan a disparar. Alcanzan a Alexander que muere en el acto. Raquel se pone como loca al ver que han matado a su mejor amante. Mata a dos policías más, mata al rehén y huye por el bosque. La policía le sigue los talones. Llega a la carretera. Se hace la buena para parar un auto. El hombre para pero se asusta al ver que es la reina pero ya no puede huir. Ella lo mata y huye en el auto de él. La policía descubre el cadáver, saben que ha sido ella. Toda la policía la busca. Raquel planifica su propia muerte. Para a una mujer de su edad que hace autostop:
--gracias, que Dios se lo pague¡
La mujer se asusta al ver que es la loca reina:
--¡¡no me haga daño¡
Raquel sale y la apunta con el arma en la cabeza:
---¡¡si haces lo que yo digo no te pasará nada¡
--¡¡si. si lo que usted quiera¡
le da sus joyas y la obliga a meterse en el auto:
--¡¡conduce¡
La reina ríe como una loca mientras que apunta con el arma a esa mujer que llora y llora. Cuando están cerca de un precipicio le saca el control del auto y cuando la mujer ya lo ha perdido la reina salta y salva su vida pero no esa mujer. El coche cae por el barranco y se estrella. La reina ríe. Huye. Nadie la busca. Tal y como ella esperaba todos la dan por muerta.

Toda Catonia ha seguido ese desenlace que en todas las televisiones sale con lujo de detalles. Se ha difundido el vídeo en dónde la reina cuenta sus maldades, su engaño. Maju se toca el vientre, no puede creer lo cerca que ha estado de perderlo. Le ha emocionado saber que el rey iba a dejar a su esposa por ella. Maju enciende una vela por el alma de su amado:
--gracias, gracias por quererme a mí y a mi hijo, gracias por no dejar que le hagan daño.
Tocan a la puerta. Por un momento se sobresalta pero luego recuerda que ya nadie puede hacerle daño.
--¿tú?
Es Enrique. El chico mira emociona el vientre de la mujer:
--es mi hermano. Mi hermano. ¿puedo tocarlo?
--¿cómo lo has sabido?
--eso no importa. Sé que el hijo que esperas es de mi padre. Supongo que sabes todo lo que ha pasado.
--sí y me da horror pensar que esa loca quería usar a mi hijo para engañarte.
--Deja que toque a tu hijo, por favor.
--está bien.
Enrique llora al acariciar el vientre de la amante de su padre.
--me cuesta creer que voy a tener un hermano, y que si no es por Guillermo hubiera sido mi hijo.
--yo sé que no tengo derecho, sólo quiero que me hijo nazca bien.
--yo abdicaré. Ya nadie te molestará.
--quiero irme donde nadie me conozca. No quiero que me hijo crezca siendo el bastardo del rey.
--yo conozco con lugar. En España. Así estaré cerca de mi hermanito. ¿vendrías conmigo?
--no sé.
--No vayas a pensar nada raro. Para mí serás como una hermana. Yo te regalaré una casa.
--yo…
Él no la deja seguir:
--por favor.
--está bien.
--no viviremos juntos.
--¿y cuando nos iremos?
--después de la entronización de mi primo.


Es de noche, Guillermo está durmiendo en el palacio dónde ha residido con su madre. Está muy alterado pensando en la mirada de Rosula:
--¿qué pasará entre nosotros?
El guapo futuro rey se sobresalta al escuchar un ruido. Sale de la cama, va en bóxers. Agarra un arma.
--¿¿quien es?
Sale al pasillo:
--¡¡si no habla disparo¡
Rósula abre la luz. Guillermo se lleva las manos a la cabeza:
--¿¡¡te volviste loca? ¡¡pude haberte matado¡
Guillermo es muy guapo y su cuerpo casi desnudo llena de deseo a Rosula.
--¿¿¡qué haces aquí?¡
Rósula la mira seductora:
--¿y tú qué crees?
Y Rósula se queda desnuda ante él. Guillermo está a cien. Traga saliva. Rósula acaricia el pecho de Guillermo con deseo. Los dos vibran de deseo. Ella acerca sus labios a los de él. Es el sueño de Guillermo y se va a cumplir. Sus labios se rozar pero de repente él se aparta de ella.
--¡no¡¡ ¡¡vete¡
Guillermo está muy sofocado, le entrega la ropa a Rósula:
--¡¡yo necesito una reina no una puta¡¡
Rósula lo va a bofetear pero Guillermo la agarra del brazo:
--¡¡yo te ofrecí ser mi esposa y ahora serías reina. Ahora en cambio sólo has sido la amante de mi primo. Te convertiste en una zorra por él¡¡jamás podrás tener un marido a la altura¡
Rosula está desesperada. Desea locamente hacer el amor con Guillermo:
--¡¡sólo fue esa vez. Hace meses que no estoy con un hombre y yo quiero que tú…¡¡
La ansiedad de ella lo excita pero no la dejan seguir:
--muchos hombres pagarán por ti.
Ella le da una patada en los genitales. Él se tuerce de dolor, con las manos en la parte herida y muy molesto dice:
--¡¡vete, no tienes derecho a reclamarme nad.¡¡
Rósula se va llorando. Resoplando y con todo el dolor que siente, Guillermo regresa a su cama. Se tumba. Guillermo sonríe con tristeza, le emociona pensar que puede tener a Rósula pero le duele pensar que ella se va a entregar a él por conveniencia.

El escándalo de Catonia llega al mundo, Pippa se impresiona mucho al saber lo que ha ocurrido:
--¡¡no me engañó ¡¡no me engañó¡
Pippa llora recordando los momentos felices con Enrique :
--pudimos ser tan felices.
Aurelio le apaga la tele:
--ya es tarde. Eres mi esposa.
Pippa está desesperada:
--¡¡yo amo a Enrique¡¡¡Aurelio, siempre lo has sabido¡
--¡¡pero tú te casaste conmigo¡
--¡¡y te pido el divorcio¡
--¡Nunca¡
--esto se acabó.
Mientras Pippa va a hacer su maleta, Aurelio le suplica:
--¡¡Aún no sabes si él quiere volver contigo¡
--¡por favor, estaba roto de dolor el día de nuestra boda¡¡¡ ¡¡y yo no entendía lo que pasó pero ahora sí¡¡¡él me amaba, pero le tendieron una trampa¡
Él agarra la maleta de Pippa:
--¡¡tu no te vas con él¡¡¡no¡
y de pronto ella se desmaya. En un primer momento Aurelio se asusta pero luego sonríe:
--¿y si estuviera embarazada?
Sabe que su felicidad depende de eso:
--¡¡es ahora o nunca¡¡¡que esté embarazada¡¡que lo esté¡

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