miércoles, 25 de mayo de 2011

capitulo 13





Después del entierro de su padre, Enrique y Emilio se quieren retirar de su recámara. Raquel los quiere retener:
--Enrique, tú ahora eres el rey pero no has saludado a tu pueblo. No te puedes retirar aún. Tenemos que salir al balcón.
Enrique pasa su mano sobre los hombros de su hermano y le dice a la reina:
--tú lo harás muy bien, ni mi hermano ni yo tenemos ganas de hacerlo.
--pero es que el rey eres tú. --Raquel.
La reina se da cuenta que el nuevo rey está demasiado presionado y esto es lo que busca. Obdulia quiere atacar a su sobrino:
--Pues vaya rey que tenemos, yo creo que si no eres capaz de…
Raquel no deja que su cuñada hable porque prefiere que las cosas sigan su ritmo:
--vete querido, yo me ocupo del pueblo.
Enrique y Emilio se van, Raquel está feliz al poder actuar como reina única. Va a salir al balcón pero Obdulia lo quiere impedir:
--tú ya no tienes poder. Eres sólo la reina viuda. Si esos dos no están preparados para ocupar el trono será mi hijo quien lo haga.
Guillermo no dice nada y es que sólo está pendiente de Rósula.
La viuda y la hermana del rey se miran con mucha rabia:
--¡¡Enrique aún no ha dicho nada y hasta que él no asuma su trono yo soy La Reina y permiso¡¡
Raquel va empujando a Obdulia y sale al balcón. Obdulia se muere de rabia al sentir como el pueblo aclama a su reina. Raquel se siente una diosa:
--así será siempre. --dice para sí mientras saluda al pueblo-- ese idiota de Enrique no podrá asumir su responsabilidad y el hijo de esa cualquiera será el nuevo rey así que aún me quedan casi 18 años como reina absoluta.
Aunque finge una mirada de pena, el triunfo está muy patente en ella. Obdulia está furiosa y se enoja con su hijo:
--¿¿lo ves?? ¡¡esa mujer es una descarada¡¡ ¡¡Ella no es nadie y se está tomando atribuciones que te corresponden a mí¡¡
--a mí no mamá, estoy seguro que Raquel no va a permitir que Enrique abdique, a ella le interesa que él sea el que tome la corona.
--¡¡tú me tienes que ayudar. Tienes que hacer lo que sea por ese trono¡¡¡¡Por lo que más quieras, tú tienes que ser el nuevo rey¡¡
Guillermo mira enamorado a Rosula:
--Ella ella es lo que más quiero. Nada me gustaría más que ser rey si ella es mi reina.
A pesar que Obdulia sigue hablando, Guillermo no la escucha y se acerca a Rósula. La princesa lo mira con desprecio y se aparta de él. El guapo príncipe la acaricia y la otra lo rechaza.
--no seas así, Rósula. ¿porqué me tratas como si fuera un leproso?
--¿¿¡porqué me has hecho esto?¡
Él la mira con cariño:
--¿y qué se supone que te he hecho sino amarte como te amo?
--¡¡Yo soy una princesa y me casaré con un rey¡¡
Guillermo la mira dolido:
--¿qué clase de mujer eres tú? ¿es que te vendes como una prostituta?
Rósula lo bofetea y sube las escaleras, él va detrás:
--¡¡es que me tratas como si yo fuera un sirviente¡¡¿¿no es más importante el amor que no ser reina?
Rósula lo mira herida:
--¡¡yo no siento nada por ti¡¡
Guillermo se muestra muy cariñoso y la acaricia a pesar del rechazo de ella:
--yo estoy seguro que me vas a llegar a amar tanto como te amo yo a ti y aunque sea sólo una parte ya voy a tener bastante porque es tan grande mi amor.
--Ya Guillermo. Yo desde niña supe que me iba a casar con el rey de Catonia y no me interesa nada más. Nunca te voy a perdonar que te hayas puesto a mi lado. ¡¡a mi me debieron dar mi lugar al lado de Enrique¡¡
--fue muy lindo estar tomado de tu mano. Tú no me rechazaste.
--¡porque no quería hacer un escándalo pero no sabes cómo me arrepiento¡¡¡ ¡Ya todo el mundo daba por hecho que yo me iba a casar con el rey y ahora todos deben creer que soy tu novia¡¡
Guillermo sonríe enamorado:
--¿y eso es feo? ni que yo fuera un monstruo.
--No me obligues a ser grosera.
Rósula se iba a ir pero él la agarra del brazo:
--ahora nadie obligará a Harry a casarse contigo. Y quien quita que yo sí sea el rey. Porque Enrique tiene toda la pinta de abdicar. ¿te casarías con Emilio?
Rósula se ríe:
--¡¡por favor. Emilio en todo caso sería reina y le gustaría reinar contigo.¡¡¡y bueno... no sé que habrán hecho en ese viaje¡¡
Al príncipe le ofende mucho las palabras y la mirada de su amado y la estrecha contra su pecho:
--¡¡yo soy muy macho y cuando quieras te lo demuestro¡¡
Guillermo la besa a la fuerza pero Rósula lo bofetea:
--¡¡no me vuelvas a tocar. Yo miro alto y tú no estás más arriba que yo¡
--¡¡algún día lo estaré¡¡ --dice furioso.
--¡¡y entonces si es necesario me casaré contigo pero por el momento haré lo que sea por Enrique¡¡
--Por él si dejarías que te besara ¿no?
--¡¡sí. Es más, haré todo lo posible por meterme en su cama y obligarlo a que me cumpla. Si lo comprometo no abdicará y se casará conmigo¡¡
Guillermo la mira lloroso:
--¿serías capaz de regalarte a Harry sin que él te ame como una vulgar…?
Rósula no lo deja seguir:
--¡¡Enrique va a ser el primer hombre en mi vida y me tendrá que cumplir¡¡
Guillermo la ve irse lloroso. Le duele que la princesa que ame esté dispuesta a vivir su primera vez con su primo sólo por interés.

Mientras Emilio y Enrique están hablando tumbados en la cama del segundo.
--estoy muy orgulloso de ti, has cumplido con tu papel de príncipe –Enrique cariñoso.
--por primera vez. No creí que pudiera hacerlo.
Enrique lo mira con cariño:
--pues ya vez que sí has podido, papá se debe haber sentido muy orgulloso de ti, de ver que sus dos hijos han estado ocupando su lugar.
--dos hijos pero solo uno sirve para algo. yo maté a nuestra madre y además soy in inútil. Todos hubieran preferido que no naciera.
--ya no vuelvas con eso. Mamá murió y punto y eso es algo que a los dos nos duele. Me tienes que ayudar. Yo soy el rey pero no me siento preparado y quiero a Raquel fuera de nuestras vida pero necesitaré tu apoyo.
--estoy que me muero del susto pero sí tienes mi apoyo, claro.

Al cabo de un rato, Obdulia entra en la recámara de su hijo.
--Acabo de hablar con Elena .
--¿y ya te diste cuenta que tu brillante plan fracasó?
--¡¡no no. Elena tiene un plan buenísimo. Se va a embarazar de Enrique. Imagina el escándalo. Nadie aceptaré que Enrique se case con la amante de su padre y más si nosotros vamos diciendo que él no es el padre.
--Enrique como rey puede hacer lo que quiera y no estoy seguro que el pueblo vaya a pedir su cabeza pase lo que pase pero en todo caso yo conozco a Enrique y él se cuida. Me parece imposible que una mujer salga embarazada si él no quiere. Así que tú plan no sirve para nada. Además Enrique ya se acostó con esa cualquiera ¿no te dijo que se embarazó no? Que no pierda su tiempo, Enrique no volverá a estar en sus brazos. estoy seguro.
El pesimismo de su hijo enfurece a la reina:
--es que no me ayudas nada.
--¡¡es que como no se te ocurra nada mejor Enrique será el nuevo rey de Catonia tal y como todos esperan¡
--¡Nunca. Eso nunca¡ --rabiosa.
A Guillermo lo que le atormenta es imaginar a Rósula en brazos de su primo.


Raquel entra en el cuarto de su hijastro, lo sorprende desnudo porqué salía de la ducha. Él se tapa molesto:
--¡¡podrías a ver tocado¡¡
Raquel ha disfrutado con lo que ha visto:
--vaya. Como está mi hijito lindo. Que gustazo me daría con este --dice ella para sí.
Mientras que Enrique ya se ha cubierto ella se hace la indiferente:
--ya, soy casi tu madre y toda Catonia te ha visto desnudo.
--¿¿¡que es lo que quieres?¡ --dice molesto.
Raquel finge que se derrumba:
--me tienes que ayudar, Catonia necesita a un rey. ¡¡yo no puedo con todo¡¡ desde ya tienes que cumplir con tus obligaciones.
Él la mira nervioso. Se ve que tiene miedo. No se siente preparado. Raquel es muy cariñosa:
--tú no tengas miedo. Yo estaré muy pegado a ti.
Enrique está sobrepasado. Se lleva las manos a la cabeza, Raquel no hace más que hablarle de todas sus responsabilidades y Enrique no puede más.
--¡¡ya déjame solo¡¡quiero salir¡¡
--si claro, hazlo pero no olvides que yo y tu pueblo te necesitamos.
Raquel lo deja solo. Oye como él lanza cosas por los aires y sonríe.

En la noche el príncipe llega a su recámara, está borracho.
--yo sabia que el cargo le vendría grande --dice Raquel al verlo.
Además lleva jeans y ella lo mira con deseo así que se le acerca y lo abraza con un fingido amor maternal:
--yo te ayudo. Deja que yo te acueste.
Enrique no sabe lo que hace, llora. Se deja llevar:
--No sirvo para nada, para nada.
Y Raquel lo besa, es ella la que lo besa y se aparta de él lo bofetea:
--¿¿como te atreves?
Enrique cae en la cama y se queda dormido. La reina ríe.
--ha sido más fácil de lo que pensé. Mira por donde no vas a abdicar.
La mujer cierra la puerta del cuarto y esconde la llave en el jeans de él. Luego deshace las sábanas, deja cosas en el piso para que parezca que ha habido una pelea, desabrocha los pantalones de él. Le toca el sexo con deseo:
--como me gustará hacerte mío.
Y luego se desgarra ella la ropa:
--y ahora a esperar que despiertes. Tengo toda la noche para preparar mi actuación.









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