jueves, 12 de mayo de 2011

capitulo 7





Aurelio y Pippa están abrazados en la cama después de hacer el amor. Ella reposa su cabeza en el pecho de él. Se la ve fascinada. Le gusta mucho estar con su novio. Él resopla.
--ha sido fantástico.
Ella lo mira seductora:
--sólo fantástico? porqué a mi me ha parecido sublime. Hacer el amor contigo es la mejor experiencia de mi vida.
Él la mira sonriente:
--sólo eso? Espero que no estés a mi lado sólo por sexo.
Ella lo besa:
--¡¡claro que no tonto¡¡ Te amo. Np te voy a negar que hacer el amor contigo me encanta, eres guapo y estar en tus brazos es una experiencia increíble.
Él la escuche enamorado:
--no sigas que me da vergüencita --dice sonriendo.
Ella lo acaricia fascinada:
--no disimules que a ti te alaga que disfrute o no?
Se besan.
--No te lo voy a negar claro que sí, a cualquier macho le fascina que su novia se vuelva loca en la cama por él pero espero que seamos una familia para siempre.
--somos una familia. Tú eres lo único que tengo.
Ella se siente protegida en sus brazos y a él le gusta:
--sí pero a veces siento que no te comprometes en esta relación.
--Eso no es cierto Aurelio.¿o no te lo demuestro?
--En la cama sí pero el sexo no es lo único en una relación.
--Vivimos juntos.
Aurelio se siente inseguro del amor de Pippa, tiene miedo que ella esté con él porque no tiene otro lugar. Aunque no lo quiere reconocer del todo, está seguro que Pippa exclusivamente siente por él atracción. Él la mira muy enamorado, la acaricia dulcemente:
--ojala me amaras la mitad de lo que te amo yo.
--Aurelio, yo nunca he sentido por un hombre lo que siento por ti. ¿no te es suficiente?
--es que me gustaría sentir que formo parte de ti como tú de mi.
Pippa no quiere seguir con esa conversación tan trascendental y para cambiar de tema dice:
--No me ibas a dar una sorpresa? Me lo prometiste.
El entusiasmo por lo que le tiene qué decir hace que al chico se le olvide el resto:
--Voy a hipotecar el departamento y voy a invertir el dinero.
Pippa lo mira sorprendida:
--¡¿estás loco?¡ ¿quieres que nos quedemos en la calle?
--No, voy a la seguro. No voy a fallar. Estoy bien aconsejado y dentro de poco triplicaré lo que invierta.
--¡No, no¡ si empiezas ya no podrás dejarlo y viviremos siempre con el miedo a perderlo todo.
--¡¡pero piensa en las ventajas de tener mucho dinero¡¡
--A mi no me interesa el dinero, ya estoy bien así.
--¿es que no quieres progresar?
--yo aspiro a llevar una vida tranquila. No te metas en lío. Estamos bien los dos juntos. No pongas en peligro la tranquilidad de nuestro hogar.
Aurelio se abraza mucho a ella:
--nuestro hogar, me gusta.
--Pues ya olvida lo que nos va a hacer perder la estabilidad.
Aurelio la besa. Ella está seducida por él pero no por su propuesta por mucho que él trate de contagiarle sus ganas:
--con el dinero de más que tendremos no trabajarlas y podremos tener un hijo..
--si no quiero tener un hijo no es por dinero. Es que primero quiero acabar mi carrera. Cuando está establecida hablaremos pero no ahora. Ahora no me siento preparada para ser madre.
--yo sueño con ser padre.
--es el problema de la diferencia de edad.
--no son tanto.
--Ya tienes los 30. Tú ya sueñas con ser padre y yo no. Todavía no quiero ser madre.
--iremos a tu ritmo --dice él resignado.
Pippa goza del cuerpo de su chico y aunque él disfruta se siente un poco vacío. No está seguro del amor de ella. Pippa está loca por ese hombre, es guapo y le encanta estar con él. Es todo lo que ha conocido.



En la pequeña Catonia, Enrique sale del palacio Real. A pesar que tiene detrás guardaespaldas y los siempre molestos paparazzi el guapísimo príncipe trata de llevar una vida normal. Luce muy atractivo en jeans. Lleva un casco en la mano. Se monta en una gran moto y así sale del palacio. Tiene que frenar bruscamente porque Elena se le pone delante. Él se saca el casco. Ella lo conoce en fotos pero nunca lo había visto de cerca y es que de cerca es mucho más guapo de lo que ella creía. Sonríe seducida.
--Va a ser un placer enamorarlo --dice para sí-- y pensar que me pagan para hacer esto.
La joven sonríe. Enrique se muestra molesto. Aunque nunca se ha podido confirmar, él ve en esa joven a una amante de su padre y eso no le gusta.
--apártate de mi camino.
Ella lo coquetea:
--sácame tu.
El hijo del rey y la amante del rey juntos discutiendo. Es una noticia que los periodistas que están sacando las fotos disfrutan. Enrique los mira con rabia:
--¡¡ya déjenme en paz que aquí no está pasando nada¡¡
Los guardaespaldas tratan de preservar la intimidad del príncipe y con golpes logran desarmar a la prensa y destruir todas las cámaras. Enrique mira molesto a Elena:
--¿¡ves lo que has logrado?¡
Enrique se quiere desviar con la moto pero Elena se vuelve a poner delante. Enrique se desespera:
--¿¿se puede saber qué es lo que quieres?
--que me subas, que me lleves a algún lado.
--¿¿estás loca? ¡¡no sabes lo que dirá la prensa mañana?¡¡¡
--que digan lo que quieran. Tus matones rompieron las pruebas.
--¡¡no son mis matones, sólo me protegen¡¡¡ ¡¡y mi mayor peligro eres tú. ¿¿cómo crees que te voy a llevar a algún sitio cuando todo el mundo sabe que fuiste¡
Elena lo interrumpe y desafiante le dice:
--dilo, tu padre y yo ¿qué? ¡¡atrévete¡¡atrévete a decir a la prensa porqué no quieres ir conmigo¡¡
Los paparazzis tiene los ojos y los oídos bien abiertos. Alguno tiene grabadoras escondidas por si hay algo interesante.
--¡¡venga, sube rápido¡¡pero te bajas en seguida que no llevo casco para ti y nos podemos meter en un lío¡¡
Elena se monta en la moto y se abraza bien al joven que tanto le ha gustado. Pega bien su cuerpo al de él muy excitada. Él conduce con rapidez, aunque le molesta que la chica que le coquetea se haya acostado con su padre, Enrique no puede negar que le gusta mucho. Sus hormonas están muy revolucionadas.

Guillermo y Emilio están ya en alta mar. Guillermo se siente muy incómodo aunque fuerza una sonrisa. Emilio está nervioso. Le parece un sueño estar casi solo con su amado. Guillermo entiende perfectamente el nerviosismo de su primo aunque finge que no.
--¿porqué tan nervioso? Somos primos, como hermanos. No tienes que estar nervioso.
Emilio lo mira y suspira enamorado.
--es que. es que…
Al joven no le salen las palabras. Guillermo le guiña el ojo y Emilio se derrite.
--es que qué?
--No, nada. Es que es la primera vez que viajo contigo. Siempre he viajado con mi hermano.
--bueno, Enrique te tiene un poco olvidado ¿no?
Emilio se entristece. Guillermo le pone la mano en el hombro muy fraternalmente:
--Tú no estás solo. Si tu hermano prefiere estar con mujeres que contigo pues me tienes a mi. Yo no tuve hermanos y me gustaría que me vieras como eso.
Emilio está feliz por estar así con el chico de sus sueños aunque le duele saber que es un amor imposible. Guillermo se esfuerza con ser amable con su primo.
--ven vamos a los camarotes.
Guillermo acompaña a Emilio hasta el de él. Dormirán en camarotes continuos lo que a Emilio le hace muy feliz. Guillermo piensa en las palabras de su madre en la que le pedía que excitara a Emilio, que mantuviera vivo su amor. Le da un beso en la mejilla:
--hasta mañana.
Emilio se queda paralizado por el beso de su amado. Se queda en shock. Guillermo se siente culpable de la felicidad de Emilio. Mientras Emilio se queda en su camarote acariciándose la mejilla besada por su primo, Guillermo se queda en cubierta. Mira al mar se siente fatal.
--soy una basura, soy una basura pero todo sea por ti.
Una lágrima asoma por su mejilla.
--Te amo Rosula y tú vas a ser para mi. Haré lo imposible por sacarte del camino de Enrique.

Mientras Enrique y Elena se han ido a divertir a una discoteca. Ella ha logrado que Enrique caiga en sus redes y él lo mismo. Los dos bailan muy provocadores y se besan y se besan.
--vayámonos a otro sitio para estar solos --jadea él.
Ella lo mira muy seducida.

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